viernes, abril 11, 2003

Vengo de una charla de una profesora de la Universidad de Michigan. Señaló que “para los humanos, el animal más peligroso del mundo es el mosquito”. Resulta que las pestes transmiten estos molestos bichos, son las responsables de millones muertes, principalmente en aquellos económica- y fisiológicamente más débiles.

El mosquito es entonces una alegoría perfecta de los otros especimenes más peligrosos. En esta categoría, todos son un poco molestos e impertinentes. Parecen inofensivos al principio. Hacen más daño a los más frágiles. Son de movimientos y reflejos rápidos. Tienen el cerebro pequeño. Te usan para su crecimiento. Y si pueden, te chupan la sangre.

Espero oír el zumbido a tiempo.

jueves, abril 10, 2003

“Muñequita linda de cabellos de oro
de dientes de perlas, labios de rubí.
Dime si me quieres como yo te quiero;
si de mí te acuerdas como yo de tí.”
Muñequita Linda - María Grever

La ovejita clónica que no pidió nacer y que fue creada en una aventura mezcla de Frankenstein y Blade Runner, murió el pasado día de San Valentín. Pero sus aventuras no acabaron en un frío y desdeñado sepulcro.
Después de haber sido engendrada por genetistas, estudiada por biólogos, divulgada por periodistas, atendida por veterinarios, discutida por moralistas, y reconocida por forenses, Dolly, ha terminado en manos de los taxidermistas que la han disecado para inmortalizarla.

Dolly, que inglés que significa “muñeca”, se ha convertido en su nombre.

Estamos en un mundo de iconos...

martes, abril 08, 2003

Oda a la tortilla de patatas

Frutos de la tierra, agua que la expía;
Manos arrugadas, cuchillos cortantes;
Sartén infernal y extracto de oliva,
Menudos contrastes.

Alianza infinita de aves no nacidas.
Ritmo de la infancia, pasión ligadora.
Volúmenes nuevos y yemas heridas,
Aire que trasforma.

Mágico fuego, coaguló divino.
Arriesgada hazaña y salto improviso.
La piel broceada, el cuerpo poroso,
y el corazón líquido.

domingo, abril 06, 2003


Tuve la oportunidad de ver en directo una representación de la obra “Hedwig and the angry inch” que aquí es casi un fenómeno de culto.

Hedwig nació en el lugar y en el momento equivocado. En el Berlín oriental antes de la caida de muro. Pero Hedwig es un valiente, es de aquellos que lo apuestan todo por sus ideales y por el amor. Tristemente, Hedwig apuesta mal y pierde.

Y me pregunto, con lo intangibles y volubles que son los ideales y el amor... ¿Vale la pena el poner toda la carne en el asadero? Siendo un síntoma de locura perniciosa, el quemar nuestras naves, ¿Realmente merecemos el premio que anhelamos?.
Yo, por ahora, sigo girando la ruleta. Los dioses están de mi lado.