jueves, julio 17, 2003

"...al día siguiente amaneció muerta encima de un charco de su propia sangre de curiosa, chismosa, revoltosa, criticona y juzgona..."
La carreta bruja, leyenda de El Salvador

...y por chismosa te has muerto, querida.

Hoy me he quedado sin assucar...

martes, julio 15, 2003

God Bless Nicknames

Hoy recordé a un viejo conocido. Recodé que era muy listo.
Le olian los pies, no se cepillaba los dientes, no se afeitaba, no sabía beber y se vestía fatal.
Pero era muy listo.
Si él tuviera un blog, me gustaria leerlo sin saber que es el suyo.

domingo, julio 13, 2003

(Aclaración: Esta es la última de un relato que escribí en 6 partes. Si llegaste aqui tarde, te recomiendo lo empieces desde el Domingo 6 de julio y lo vayas leyendo hasta hoy.)

Conclusión

Preparado para la faena, se levantó cuando aún estaba obscuro. El movimiento y el ruido despertaron a la mulata que compartía su cama. Ella se levantó silenciosamente a preparle su acostubrado café en la rústica cocina. A pesar de sueño ella lo hacía contenta porque sentía que en el amor no hay deudas.

Al salir de la casita de barro y palos, el se encontró con una pareja de lagartijas negras entre los matorrales. Y las pesadillas de su pasado atentaron por volver a su cabeza. El se sacudió los pensamientos con la arena de la playa y se montó en su lancha de madera. En el mar se encontraría con sus amigos de tez quemada, humor fácil y hablar rápido, que le sacarían de sus divagaciones.

Allí en la isla todos le llamaban "el gallego" y desde el principio él había aceptado el mote. Este le ahorró la necesidad de inventarse un falso nombre y le alejaba de su tormento más profundo. Le distanciaba de aquel día de verano en que se separó de todo. Cuando volvió a nacer con nuevos nombres, oficios, gustos y barba.

Aquel día de calor llegó al hospital y se encontró con una cama vacía en cuidados intensivos. Y detectives que querían hablar con él. No llegó a tiempo. No pudo deshacer el error.

Se escabulló como pudo por los infinitos pasillos del hospital y sin saber que rumbo tomar volvió al laboratorio. Y se encontró con el muchacho que recojía las basuras. El muchacho le dió lo único que podía. Le escondió en su casa esa noche y le sacó de sus miedos al hacerle el amor sin freno. Y así fué su despedida de Madrid.

En el avión pudo leer un titular en la sección se sucesos: Estudiante homosexual de la facultad de química como presunto homicida de su amante envenado. La policía busca su paradero para aclarar los detalles del hecho.