jueves, julio 31, 2003

Antes de partir
Os muestro una foto mía en el trabajo (soy el de las gafas):



En algunos trabajos, cuando uno de va de vacaciones parece que se fuera acabar el mundo. Es el momento mágico en que despiertan los proyectos dormidos sin sentido y surgen las nuevas ideas peregrinas. Además la inutilidad del resto de mundo se polariza y se concentra haciéndolo más difícil.

Me voy de vacaciones por 10 días. Esta última semana he trabajado mucho y he dormido muy poco. Al final solo he terminado lo que he podido, así que el resto para cuando vuelva. Seguro que volverán a dormirse los proyectos sin sentido y se olvidarán las ideas peregrinas.


Y tendré alguna una nueva historia que contaros...