martes, mayo 18, 2004

Hoy voy a contar la historia de T. Parte es verdad y parte es como yo me lo imagino.

Después de terminar la tesis en un nombrado instituto del extranjero, T. volvió a su país. Eran otros tiempos, y la universidad rápidamente le ofreció un trabajo a T.

T. buscó dinero, buscó estudiantes y montó un laboratorio de investigación. En ese momento lo conocí. Yo fuí uno de los primeros estudiantes de T. Estaba lleno de energía y de optimismo contagioso.

Pero despues de unos años, T. se cansó. Bajo la guardia y dejo de ser una promesa. Ahora es un profesor gris y mediocre. De esos que justifican su sueldo con clases y burocracia.

Ahora es mi turno. Es a mí a quien le tocará volver.
Y el fantasma de T. me persigue...